viernes, 5 de agosto de 2011

CUA

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"Nuestra señora de las nieves.

Desde las altas cumbres al llano

protege a los hijos de esta tierra

bajo tu manto sagrado

y danos tu bendición"

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Y así descubrí que la montaña no me desafiaba desde su cumbre.











Me invitaba a ser parte de ella.















En la montaña descubrí que era yo el que me desafiaba a mi mismo a ser piel de la tierra, latido de la roca y entraña del viento.






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Y regreso una y otra vez.
A encontrarme una y otra vez.
A pagar mis deudas con la tierra.
A saldar las cuentas con mi espíritu.
A siempre quedar debiendo.


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2 comentarios:

SIL ♥ dijo...

Hay deudas que son de lo más bonitas...nos obligan (en el sentido más lindo del deber) a volver una y otra vez...

Y dicen por ahí que las primaveras invitan a regresar, por eso de los renacimientos, de las búsquedas, de los hallazgos...de las flores que siempre florecen...

Y feliz día a quienes desafían cumbres, montañas, que responden a los llamados de la tierra, que se vuelven su piel, latido y entraña...y que nos permiten aprender sobretodo, a desafiarse a uno mismo.

Besote.

Alice in Borderland... dijo...

"A ver si se apuna el dolor, subo, subo"

Porque arriba, bien arriba, la tierra es inmensamente poderosa...

Eso dicen...